Los árboles y arbustos individuales tienen valor, pero la variabilidad de la especie, su tamaño, condición y función influyen en la determinación de su valor económico. Los beneficios económicos de los árboles pueden ser directos o indirectos.
Los árboles son una sabia inversión de capital, ya que los terrenos con jardines arbolados tienen mayor plusvalía que aquellos que no los poseen. El ahorro en gastos de energía y el aumento en el valor de la propiedad benefician de manera directa a cada propietario de finca.
Los beneficios económicos indirectos de los árboles son aún mayores. Estos están disponibles para las comunidades o regiones. Los clientes pagan recibos de electricidad más baratos cuando las compañías del servicio utilizan menos agua en sus torres de enfriamiento, construyen menos instalaciones para abastecer los picos de consumo, utilizan menos cantidad de combustibles fósiles en sus hornos y necesitan menos medidas de control de contaminación aérea. Las comunidades también pueden ahorrar si se precisa construir en la región menos instalaciones para controlar las escorrentías de las tormentas. Para un individuo estos ahorros son pequeños, pero para la comunidad la reducción de dichos gastos supone mucho dinero.
La deforestación de zonas boscosas con alto valor ecológico es consecuencia de la escasez de madera y de la falta de alternativas productivas y rentables para los propietarios (as) de fincas. La plantación de árboles de especies maderables en terrenos de uso agropecuario reduce los problemas de deforestación, preservando así la vida de muchos árboles en el bosque, además de la protección de la flora y fauna asociada a ellos.
Por cada árbol maderable cultivado se previene la destrucción de 16 en los bosques tropicales, que son objeto de explotación y destrucción para la extracción de madera.
Certificado Personalizado
Al participar con la cantidad de 10 ó más arboles, obtendrá un certificado digital personalizado con el logo de su empresa, sin costo adicional.
